Desde mediados de la década la comunidad claretiana demostró el deseo de abrir un templo dedicado a la devoción de la virgen de Fátima. La oportunidad llegó a través de familias amigas, que consiguieron el terreno en las calles Brito del Pino y Guaná (hoy Silvestre Blanco).
Desde mediados de la década la comunidad claretiana demostró el deseo de abrir un templo dedicado a la devoción de la virgen de Fátima. La oportunidad llegó a través de familias amigas, que consiguieron el terreno en las calles Brito del Pino y Guaná (hoy Silvestre Blanco).
Luego de la presentación de los planos en el año anterior, y habiendo conseguido los fondos necesarios, se inician las obras del proyecto, que prevé dos instancias: en primer lugar la construcción del primer y segundo piso, y luego la construcción de tres pisos adicionales.
El Colegio abre en mayo de 1955, con grupos de preparatorio y primaria. Los maestros eran todos padres claretianos que vivían en el mismo edificio, y las clases se dictaban a la mañana únicamente.
El Colegio abre en mayo de 1955, con grupos de preparatorio y primaria. Los maestros eran todos padres claretianos que vivían en el mismo edificio, y las clases se dictaban a la mañana únicamente.
Desde mediados de la década la comunidad claretiana demostró el deseo de abrir un templo dedicado a la devoción de la virgen de Fátima. La oportunidad llegó a través de familias amigas, que consiguieron el terreno en las calles Brito del Pino y Guaná (hoy Silvestre Blanco).


